Por: Juan Tavárez
Las finanzas son siempre un tema
sobre el tapete, especialmente en las sociedades capitalistas como la nuestra.
He visto gente con poco dinero hacer grandes cosas y gente con mucho dinero que
no entiende cómo es que no le alcanza para suplir sus necesidades.
Entonces, esto delata las fallas
en nuestra formación financiera. Somos analfabetos en el uso del dinero y los
recursos, por eso desde los individuos hasta las instituciones del más alto
nivel (compuestas por individuos) quiebran sin remedio aunque la situación
económica general no esté en crisis.
Hace poco encontré una pequeña
joya: un audio-libro que pude descargar a través de mi teléfono, se llama ¨cómo jugar y ganar el juego del dinero¨
por José Luis Tadei. En este
material, directo y muy educativo, entendí que sabía muy poco sobre el dinero y
su uso, por eso decidí seguir investigando y poner en práctica varias de sus
recomendaciones.
Soy un ejemplo de aquellos que
han manejado buen dinero y recursos pero no gozan del bienestar material que
supone tal condición. Esta realidad responde al uso poco adecuado de los
recursos a nuestro favor.
Lo que hice al escuchar este
libro del Sr. Tadei fue hacer un compromiso conmigo mismo de cambiar
radicalmente mis actitudes y creencias sobre el dinero y los bienes para poder
romper con el círculo vicioso en el que hace tiempo me había movido.
Principio y Fundamento
Soy cristiano católico y un
elemento que me parece indispensable es precisamente de dónde parten nuestras
acciones con respecto todas las actividades de la vida y en especial a los
bienes materiales, nuestro principio
y fundamento. Esta es la zapata que soportará todo el edificio que
construiremos y por lo tanto determinará, entre otras cosas, su altura, su
resistencia, su belleza, su capacidad, etc.
Se trata de dar su justo valor a
los bienes y los recursos. Se trata de no ponerlo en un lugar superior ni
inferior al que le corresponde. Si aprendemos esto y lo enseñamos a nuestros
hijos, nos evitaremos muchos dolores de cabeza a lo largo de nuestro corto paso
por la tierra.
Permíteme compartir algunas citas
bíblicas que hablan sobre nuestra actitud frente a los bienes materiales que pueden
ayudar a la reflexión seas o no creyente. Abre tu mente y tu corazón:
•
…mas buscad primeramente el reino de Dios y
su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:33)
•
…Jesús le respondió: “Amarás al Señor tu Dios,
con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y
más importante. Pero hay otro semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. Toda la Ley se fundamenta en estos dos Mandamientos” (Mt.22,36.38).
•
…Dad al César lo que es del César y a Dios lo
que es de Dios (Mt. 22, 15-21)
•
…Donde esté tu riqueza, allí estará
también tu corazón. (Mateo 6:21)
•
…Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda,
vende lo que tienes y dalo a los pobres y tendrás tesoro en el cielo..."(Mt:19:
21)...
•
…Pidan y se les dará, busquen y encontrarán,
llamen y se les abrirá” (Mt 7,7-12).
•
…Danos hoy nuestro pan de cada día…..
LUCAS 11, 1-4
De estas citas podemos deducir al
menos los siguientes principios:
·
Nuestra
motivación no debe ser el dinero ni los bienes materiales, no vinimos a eso
a este mundo, todas las filosofías coinciden en este punto y es más o menos lo
que la gente más exitosa concluye luego de haber alcanzado fama, dinero, poder o las tres cosas. Hay una motivación superior
que nos mueve a ser mejores personas y a no hacer daño a los demás ni a
nosotros mismos para lograr las metas materiales. Esa motivación no material es
lo que debemos amar con todas nuestras fuerzas, corazón y mente. Los cristianos
creemos en Dios como esta motivación.
Cuando obviamos esta verdad universal,
sucumbimos ante uno o varios de los males que genera su ficticio estado de
bienestar.
·
Debemos cumplir
con nuestras obligaciones financieras y no tratar de engañarnos nosotros
mismos con mentiras y trampas para obtener mayores ganancias. Esto también
tiene su precio y generalmente es muy caro. Por supuesto, esto no significa que
estamos de acuerdo con las cargas impositivas abusivas y los altos intereses de
los préstamos bancarios, pero siempre habrá mecanismos existentes y no
existentes para expresar nuestro desacuerdo y cambiar la realidad. Mientras
tanto “Al césar lo que es del césar…”
·
Creo profundamente en que debemos pedir lo que
deseamos y trabajar con un plan para conseguirlo. Hay una gran fuerza universal
trabajando para concedérnoslo. La realidad que construimos comienza en nuestros
sueños que no son más que ejercicios de fe en lo que aún no hemos visto. Creo
que Dios escucha nuestros pensamientos y los hace realidad luego de que damos
los pasos adecuados para lograrlos. Poca gente se puede resistir a la idea de
que hay algo de magia en el logro de los objetivos que parecen intangibles
cuando los plasmamos en un plan.
San Ignacio de Loyola fundador de la congregación de los jesuitas o
compañía de Jesús nos dice en su
principio y fundamento*:
"El hombre es criado para alabar, hacer
reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su ánima;
y las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para el hombre, y para
que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado.
De donde se sigue, que el hombre tanto ha de
usar dellas, quanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse dellas, quanto
para ello le impiden.
Por lo qual es menester hacernos indiferentes a
todas las cosas criadas, en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro
libre albedrío, y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de
nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que
deshonor, vida larga que corta, y por consiguiente en todo lo demás; solamente
deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados". San Ignacio de Loyola
*No hay faltas ortográficas, está escrito en lenguaje antiguo
Concluimos entonces las cosas nos sirven cuando nos acercan a
nuestra misión en la tierra y nos dejan de servir cuando nos alejan de la misma.
Estas palabras sientan las bases de nuestro proceder en la administración de
las cosas materiales que son instrumentos y no metas.
Estos serán cimientos sólidos
como los que describe Jesús cuando dice:
…Así, todo el que
escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede
compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las
lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la
casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. Al
contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un
hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se
precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se
derrumbó, y su ruina fue grande…Mateo 7,21-29.
La fórmula de las finanzas
Ahora que hemos establecido el
principio y fundamento de nuestras acciones hablemos cómo implementar técnicas
que nos ayuden a dar un correcto uso de los recursos financieros. Las finanzas
son matemáticas, por lo tanto cualquiera que sepa las operaciones básicas
(suma, resta, multiplicación y división) podrá desarrollar habilidades para un
manejo prudente de las mismas.
Se trata de dividir adecuadamente
los recursos entre las necesidades que nos los restan y las inversiones que nos
suman más recursos con el objetivo de multiplicarlos.
Leamos la parábola de los
talentos para tener un poco de luz al respecto:
Porque el reino de los cielos será semejante a un
hombre que al emprender un viaje largo, llamó a sus siervos y les entregó sus
bienes.
A uno dio
cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su
capacidad y se fue lejos.
Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos
se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.
De la misma manera, el que había recibido dos ganó
también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la
tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos
siervos y arregló cuentas con ellos.
Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos,
trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he
aquí he ganado otros cinco talentos.”
Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre
poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”
Y cuando se presentó el que había recibido dos
talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos
talentos.”
Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre
poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”
Pero cuando se presentó el que había recibido un
talento, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas
donde no sembraste y recoges donde no esparciste.
Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la
tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.”
Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y
perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí?
Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los
banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses.
Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene
diez talentos.
Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en
abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de
afuera.” Allí habrá llanto y crujir de dientes. Mateo 25, 14-30
Aunque Jesús pone por ejemplo el
dinero y no se refiere directamente a él, nos instruye sobre nuestra actitud
frente a las habilidades y destrezas que recibimos cada uno y cómo debemos
hacer que se multipliquen.
Podemos aplicar este principio a
los bienes materiales también, no los recibimos para guardarlos o derrocharlos,
los recibimos para multiplicarlos de manera que nos sean útiles en el logro de
nuestra misión y en el bien que podamos hacer a través de ellos a los demás.
Con el fin de explicar de una
manera sencilla cómo aplicar estos principios, ilustramos tres escenarios
diferentes con fórmulas matemáticas:
- Ingresos
< Gastos > Deudas = Balance Negativo.
En esta
fórmula nuestros gastos y deudas superan nuestros ingresos. A pesar de que nos
endeudamos poco, no podremos conseguir una estabilidad y mucho menos
multiplicar lo poco o mucho que tengamos a mano.
Ganamos 10,
gastamos 15 y tomamos 5 prestados, quedamos debiendo 10, que es lo mismo que
ganamos por lo que trabajamos sólo para pagar las deudas. Esto es típico de los
que hemos caído en la trampa del mal uso de las tarjetas de crédito.
- Ingresos
< Gastos < Deudas = Balance Negativo
Este es el
peor escenario, nuestros ingresos son menores a nuestros gastos y deudas por lo
que entramos en una práctica autodestructiva que nos lleva a la ruina y de la
que sólo un milagro nos puede salvar.
Ganamos 10,
Gastamos 15 y pedimos prestado 20, ni con el salario podemos pagar nuestra
deuda que crecerá y crecerá hasta ahogarnos por completo.
- Ingresos
> Gastos > Deudas = Balance Positivo => Ahorros => Inversión
A este estado
deberíamos aspirar, nuestros ingresos por encima de nuestros gastos y si es
posible no endeudarnos nos permitirá tener niveles de ahorro que podremos
invertir y lograr incrementar mayores niveles de ahorro y así mayores niveles
de inversión y, si es necesario, mayores niveles de gastos.
Ganamos 10,
gastamos 5, Tomamos 2 prestados si es necesario, al final tendremos 3 a nuestro
favor que está por encima del 10% que recomiendan los expertos para el ahorro
de inversión.
¿Qué hacer cuando ha sucedido lo inevitable?
Estoy seguro de que muchos de los
que han llegado hasta esta parte del texto pueden estar pasando por uno de los
dos primeros escenarios están realmente interesados en alguna recomendación
para salvar su situación.
En este caso quiero anticipar que
soy sólo un aprendiz que al igual que ustedes y por lo tanto mis
recomendaciones no son verdades absolutas ni las únicas alternativas. Son
buenas prácticas basadas en la experiencia personal y el estudio de otros
autores.
Quiero compartir una historia
personal sobre una situación muy difícil que pasé cuando era recién casado:
Trabajaba en una fábrica ganando
RD$ 7000, al casarme me mudé en una casa pagando RD$ 1800 e hice una deuda al
adquirir el mobiliario de la casa pagando RD$ 4,000 mensuales. Según mis
cálculos ingenuos, los restantes RD$ 1200 serían suficientes para desenvolverme
durante el mes pues con RD$ 1000 podía hacer una compra mensual de provisiones
y aún tendría RD$ 200 de rejuego.
Mis intenciones eran buenas pero
no tomé en cuenta factores muy importantes que luego me hicieron acumular una
deuda de 5 meses (RD$ 20,000) por la que recibí una notificación justo el día
de mi cumpleaños según la cual debía ponerme al día inmediatamente o me quitarían
los muebles.
A los 22 años y recién casado fue
una experiencia muy frustrante y en un primer momento no vi muchas salidas.
Como no existía internet ni GOOGLE por supuesto, conté mi situación a algunos
amigos y familiares. Para ser honesto, no recuerdo cuál de ellos me dijo: “las finanzas son matemáticas, siéntate
suma y resta y encontrarás una salida”. Lo cierto es que me sirvió de
mucho.
Tomé lápiz y papel e hice un
plan: nos mudamos a una casa más económica, vendimos algunos artículos de un
negocio que estaba comenzando e hice un plan de pago. Gracias a Dios, todo
salió tal cual fue planificado.
En base a esta experiencia, por
muchos años llevé una tabla en la que detallaba los ingresos y gastos y con la
cual pude mantener control de los mismos y adquirir nuevos bienes.
En ese momento no tenía costumbre
de ahorro y mucho menos de inversión por lo que pasé del escenario 2 al
escenario 1. Ahora, mi objetivo es pasar al escenario 3 e invitarte a ti
también a acompañarme en este viaje.
Recomendaciones finales para el escenario 1 y 2
1.
Generar y tabular fuentes de ingreso
•
Empleo. Si se tiene es la principal fuente por
lo que hay que cuidarlo y evaluar si aprendiendo nuevas tareas podemos
conseguir promociones e incrementos salariales.
•
Negocio propio de ventas directas. Hay miles de
opciones para escoger, salga a la calle y vea usted mismo los ejemplos.
•
Comisiones por ventas. Algunos negociantes nos
pagan por promocionar sus productos o ser parte de su cadena de distribución.
También pagan alquiler para almacenamiento en espacios que no estamos usando
•
Royalties por derechos de autor. Mucha gente
tiene habilidades para la música, la poesía, el desarrollo de software, diseño
de modas, etc. Sorpresa: se puede conseguir pago por derechos de autor para
toda la vida.
•
Servicios. Los oficios y técnicas que hemos
aprendido se pueden ofrecer en forma de cursos, servicios directos, etc. y
puede ser el inicio de nuestro negocio.
•
Ventas de artículos viejos que ya no nos sirven.
Estas son las famosas ventas de garaje o pasillo que además de ayudarnos a
limpiar nuestra casa, nos generan algo de beneficio adicional.
2.
Tabular las deudas, hacer un plan de pago y
procurar no crear nuevas deudas.
• Iniciar
con las deudas pequeñas, seguir con las deudas que generan más altos intereses,
hasta las de menor o ningún interés. Hacer el cálculo de estos intereses para saber
cuánto estaríamos pagando. Si es posible consolidarlas todas y renegociar con
una sola entidad.
Es mejor acostarse sin cenar que levantarse
con deudas. Benjamin
Franklin.
3.
Tabular los gastos fijos, sumar con las
deudas y confirmar el balance.
• Eliminar
los gastos innecesarios. Debe ser una costumbre reducir al máximo los gastos de
todo tipo, siempre se puede pagar menos o dividir los gastos en períodos en
base a las prioridades. Por ejemplo, para recrearnos (lo que debe ser una
práctica cada vez más frecuente), debemos identificar lugares y actividades de que
no impliquen gastos extraordinarios necesariamente.
• Llevar
un control diario de estricto de todos gastos. Lo que no se mide no se puede controlar.
4.
Reservar al menos el 10% de nuestros ingresos
para futuras ideas de inversión.
• El
ahorro no se hace de lo que sobra, es una disciplina que se debe imponer si
queremos pasar al escenario 3, en el que tendremos con qué invertir para seguir
multiplicando nuestros bienes.
• Estar
siempre alerta para poder identificar nuevas inversiones y evaluar su nivel de
riesgo y beneficio. Para esto debemos siempre formarnos, estudiar las
experiencias de éxito de otros y evaluar las propias en el tiempo.
El logro de nuestras metas está íntimamente ligado a las
rutinas diarias orientadas a su consecución. Evitar las distracciones y estar
abiertos a cambiar estrategias, añadir nuevas o cambiar de rumbo en caso de ser
necesario.
Espero de todo corazón que encuentres tu misión en la vida
para que estas y otras técnicas te sean realmente útiles en la consecución de
la misma, cimentada en principios firmes y correctos y dirigida por la fuerza
universal que nos une a todos y que para mí es Dios todo poderoso a través de
Jesús nuestro salvador.