Choose your language

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Gadget creado por www.Vivirsencillamente.com

miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿Es posible ayudar a otros?

Por Juan Tavarez
“¿Quién dijo que todo está perdido?, yo vengo a ofrecer mi corazón”. Así reza un verso de la popular canción del compositor argentino Fito Páez. A pesar de que parece que nadie quiere ya tender una mano amiga, mucha gente quiere ayudar a otros aunque no aparezca en la primera plana de ningún periódico o revista.
Todos tenemos esa necesidad de aportar nuestro granito de arena, pero no todos nos atrevemos. Algunas veces porque pensamos que somos los que estamos peor, otras veces porque nos hemos decepcionado con la respuesta de la gente a nuestra ayuda y otras  porque simplemente no sabemos cómo ayudar a otros.
Ayudar a otros es un compromiso muy serio que inicia con examinarnos a nosotros mismos para ver lo mucho que podemos dar, no hay persona tan pobre que no tenga algo que dar a los demás, ni tan rica que no necesita ayuda algún día.
Este examen no acaba ahí, es necesario también analizar si realmente la o las otras personas necesitan lo que creemos que necesitan y luego lo más importante: el cómo.
¿Cómo ayudar a los otros?
La ayuda no es un negocio, por lo tanto ayudamos no para recibir algo a cambio, sino porque alguien necesita algo que podemos dar y lo damos con alegría. Debemos “olvidar lo que damos y recordar siempre lo que hemos recibido”.
Ayudar debe siempre estar acompañado de educar, la persona a la que ayudamos debe aprender, si es posible, cómo hacer las cosas por su cuenta y no convertirse de ahí en adelante en un parásito nuestro ni de nadie más. Por eso dice el refrán: “dale a un hombre un pescado y se alimentará un día, enséñale a pescar y se alimentará toda la vida”. Claro que hay que tomar en cuenta las limitaciones de cada quien porque hay personas que por su condición física necesitan de la ayuda permanente de los demás.
Sin embargo, a veces pareciera que las personas con limitaciones terminan superando a las personas “normales” porque es sorprendente ver las cosas que pueden hacer los ciegos, los sordomudos y las personas con falta de miembros como piernas y brazos.
Es por eso que la ayuda debe ser un compromiso, una exigencia. No para que nos retornen el favor, sino para que la persona se dé cuenta por si misma de su verdadero potencial.
¿Es siempre posible ayudar a otros?
Lamentablemente parece que no siempre esto es posible y esto por varias razones:
1.-Los recursos con los que contamos cada uno no son siempre suficientes para  ayudar a todos y en igual medida.
2.-Nuestro nivel de preparación puede estar muy por debajo del que necesitamos para ayudar a los demás. Y esto es muy importante, porque, como dije anteriormente, nosotros también necesitamos ayuda y muchas veces en las cosas que pretendemos ayudar a otros. Lo más crítico de esto es que dividimos de tal manera los pocos recursos que tenemos para ayudar que terminamos todos agotados y peor que cuando empezamos.
3.-A veces los otros aceptan nuestra ayuda por cortesía o por conveniencia pero realmente no quieren ser ayudados. Esto es muy triste pero pasa con mucha frecuencia que gente que se acostumbra a la caridad de los demás no quiera ser ayudada realmente por lo que necesitamos saber también a quién y cuándo ayudar. No se trata de contradecir el dicho “haz bien sin mirar a quien”, se trata de que hacer el bien no significa andar por ahí buscando a quién hacerle el bien cuando probablemente tenemos a esa persona a nuestro lado esperando nuestra ayuda de verdad.
Creo que un excelente ejemplo de lo que es realmente ayudar a quién lo necesita y al mismo tiempo ser generosos y no esperar nada a cambio es  la parábola del buen samaritano que utilizó Jesús para explicar quién era nuestro prójimo.
Cuando no observamos puntos tan elementales como estos, podemos frustrarnos, desencantarnos y peor aún, pensar que es mala idea ayudar a otros, ayudar está en nuestro código social, es parte del principio de la convivencia, sólo hay que discernir adecuadamente y no concentrarse en la cantidad de la ayuda sino en la raíz de la que procede en nuestro interior. Esta debe ser genuina y realmente desinteresada para que crezca como un árbol de frutos sanos y provechosos para nosotros y los demás.




Si te gustó lo que has leído compárte con sus amigos presionando uno de los botónes al principio de este artículo (FB, Twitter, Google, etc.). También puedes dejar tus comentarios debajo. Para más información sobre el tema pueden escribir a mi correo personal: juandtavarezs@gmail.com.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Lo más importante en la vida (Parábola de las pelotas de golf)


Por: Juan Tavárez

 

Allí donde está tu tesoro, allí está tu corazón».(Mt. 6, 19-23)

¿Alguna vez te has hecho esta pregunta?: ¿qué es lo más importante en mi vida?, Seguramente. Pero, ¿te has sorprendido dedicando más tiempo, más recursos, más atención a otras cosas que supuestamente no son tan relevantes y sin embargo se han instalado en tu vida desplazando aquellas que habías proclamado como “sagradas”?. Peor aún, ¿has despertado algún día con la sensación de que has perdido algo que amas y que es ya muy tarde para recuperarlo?

Si alguna vez te ha pasado, no te angusties, no estás solo. Mucha gente como tú pierde el rumbo y, si se ha hecho una de estas preguntas, es porque se ha disparado una alerta dentro de sí para corregirlo. De hecho es saludable que tengamos esta incertidumbre siempre, nacimos con este mecanismo de auto-corrección que algunos llaman conciencia y es el que se encarga de impulsarnos a ser cada vez mejores, si piensas que no hay nada que cambiar en tu vida porque todo está bien, preocúpate.

Me apasiona mi trabajo, disfruto lo que hago, me gusta lograr metas y vencer grandes retos. Me inspiran las  historias de grandes hombres y mujeres que persiguieron sus sueños hasta lograrlos.

Es que amo la aventura, comenzar grandes cosas, saborear la victoria después del viacrucis. Debo confesar que, aunque parece una historia feliz de un hombre que hace lo que le gusta y aunque me ha traído muchas satisfacciones, también he recibido quejas de amigos, compañeros de trabajo y sobre todo de mi propia familia.

Me ha costado mucho equilibrar la balanza que sostiene mis aspiraciones y los deseos y necesidades de los que me rodean, sobre todo las necesidades afectivas y de tiempo.

Hace unos días mi esposa me envió una hermosa historia sobre un profesor que llenó un frasco de vidrio con pelotas de golf, luego llenó los espacios vacíos con pelotas más pequeñas, luego con arena y luego con café. En cada paso preguntaba si el frasco estaba lleno. Los estudiantes, que no tomaban en cuenta los pequeños espacios vacíos, siempre pensaban que el frasco estaba lleno.

El entonces explicó que las pelotas de golf eran las cosas más importantes de la vida y las otras pelotas y la arena las menos importantes. Esto para hacerlos reflexionar sobre qué pasaría llenamos el frasco con cosas menos importantes como la arena, entonces no quedará espacio para las cosas más importantes como las pelotas de golf.

Puedes encontrar la parábola completa en este enlace: Parábola de las pelotas de golf

Es curioso que todos llegamos a pensar que lo estamos haciendo bien cuando trabajamos doce horas al día, cuando posponemos nuestras citas familiares por un compromiso de trabajo, cuando nos sentamos horas y horas frente al computador revisando nuestra cuenta en face book o nuestro correo.

He conocido poca gente que camine en el sentido contrario y de esa poca gente, la mayoría son personas muy mayores que han comenzado a valorar el tiempo con sus nietos, con sus amigos, con su hobby preferido debido a que se dan cuenta del poco tiempo que les queda y de cómo se les ha ido la vida y la salud en las distracciones de este mundo vano.

Todos nos preguntamos entonces, qué pasa en esta sociedad que se está volviendo como loca. Cada vez hay más ruido, delincuencia, robos, inmoralidad, impunidad. Gran parte del problema es que hemos dado valor a cosas que no tienen realmente valor. Una de estas cosas es el dinero.

Cuando los países entran en crisis y se convierte en noticia internacional, los medios sólo hablan de su problema económico. Casi nadie habla de su gente, del nivel de explotación al que ha sido sometida, de la mala educación, de las drogas lícitas e ilícitas, de los divorcios, de los padres que abandonan a sus hijos, de los crímenes impunes. Es una larga cadena de males que hemos achacado al problema económico, como si dijéramos: no importa lo que le pase a la gente mientras la economía crezca. Es por esto que los grandes capitales prefieren salvar a los bancos y las grandes empresas en quiebra antes que salvar el medioambiente o a las personas que mueren de hambre en el mundo.

Ahora, ¿cómo nos hemos convencido de tal mentira?, pues es el resultado de años y años de educación, literatura, comerciales y políticas de estado de gente que fue educada con estos valores. El resultado final es una sociedad que reeduca a sus hijos en base a ellos y reproduce el cáncer que acabará por colapsar nuestra vida en el planeta.

Quiero ilustrar esto con un ejemplo, En Face Book soy parte de dos grupos: “finanzas personales” y “padres e hijos”. Hace unos días vi con gran asombro que la mayor cantidad de preguntas, comentarios y “me gusta (likes)” las tiene “finanzas personales”, casi nadie opina en “padres e hijos” a pesar de que tienen prácticamente la misma cantidad de miembros.

A esto me refería al principio al decir que muchas veces nos dedicamos a una cosa muy diferente a lo que decimos que es más importante. De esto se puede deducir que por lo menos para los miembros de estos dos grupos la situación financiera tiene mayor prioridad que la relación con sus padres o con sus hijos.

Hace unos días fui al médico y luego de entrevistarme me dijo: “debes hacer ejercicio, alimentarte mejor, dormir más y trabajar menos”. Y me pregunté seriamente: ¿cuántas veces tendré que escuchar este mismo consejo a lo largo de mi vida para decidirme a hacerlo de una vez y para siempre? ¿Tengo que esperar un infarto, una úlcera o un cáncer para reaccionar?

Y sabes por qué abusamos de esta manera de nosotros, de nuestros empleados, de nuestros hijos, de nuestros vehículos, del medio ambiente, etc., por el dinero, porque ya pensamos que no podemos vivir sin él y esto es una gran mentira de la que nos han convencido y con la que nos auto-esclavizamos.

Antes de fundar mi empresa pensaba que cuando esto sucediera tendría más tiempo, sería amo y señor de mi agenda. Nada más lejos de la verdad. Ahora trabajo más, me estreso mucho más y tengo menos tiempo. Porque el problema no es si eres empleado o no, sino tus hábitos en la administración de los recursos que tienes en cada caso y la suficiente paciencia y humildad para ir logrando pequeñas metas hasta lograr tus grandes objetivos. Muy al contrario, en ambos casos, nos desesperamos y la ambición por un mejor salario, una mejor posición, un gran  proyecto, nos obliga a explotar y explotarnos irrestrictamente.

Es una decisión difícil luego que crecemos y nos acostumbramos a esta vida que posterga siempre la felicidad, la convivencia, la buena educación, la espiritualidad y la salud, pero estoy más que convencido de que es el nuevo camino revelado ancestralmente por filósofos, maestros y guías. Debemos vaciar nuestro frasco, entrar las cosas más importantes y luego ir llenando con paciencia los espacios vacíos con las demás cosas que casi siempre llegan por añadidura.

26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?. 27 Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo? 28 Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan; 29 Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe? 31 No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos? 32 Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.

Mateo 6:26-34




Si te gustó lo que has leído compárte con sus amigos presionando uno de los botónes al principio de este artículo (FB, Twitter, Google, etc.).
También puedes dejar tus comentarios debajo.
Para más información sobre el tema pueden escribir a mi correo personal: juandtavarezs@gmail.com.

Otras entradas de interés
Volver a lo básico en tiempos de Crisis - Patricio Peker
Los padres, los hijos sus relaciones y conflictos
La realización profesional
Los jefes y la congrucencia - @planemprendedor
Hablar inglés rapido y fácil

lunes, 3 de septiembre de 2012

52 hábitos productivos fundamentales - Por Jero Sánchez

Artículo original escrito por Jero Sánchez

Tomado de: @planemprendedor

La productividad está sustentada en hábitos. No hay métodos ni herramientas que sirvan de algo si no somos capaces de desarrollar ciertos hábitos productivos. Por eso, he querido compartir con vosotros esta lista de los hábitos que a mi me han ayudado a ser más productivo a lo largo del tiempo. Y creedme si os digo que es una lista corta –hay muchos más hábitos que podría citar, y que seguramente citaré en otros artículos. Pero basta con que desarrolléis unos cuántos de estos hábitos para empezar a notar la diferencia.

Ya he escrito sobre algunos de los hábitos que menciono en esta lista. Sin embargo, quería reunir en un sólo lugar un compendio más o menos exhaustivo de los mejores hábitos productivos, de modo que pueda servir de referencia para los que os iniciáis en este fascinante mundo. A lo largo de las próximas semanas y meses iré desarrollando muchos de ellos y enlazándolos desde aquí. Así que os recomiendo que mantengáis este artículo en vuestros favoritos y lo uséis como referencia y consulta rápida. Estoy seguro de que os será de gran utilidad.

1. Recopila tus compromisos en el momento...Seguir leyendo

2. Procesa los compromisos diariamente...Seguir leyendo

3. Deshazte de todo lo que puedas..Seguir leyendo

4. Organízate utilizando listas. Seguir leyendo

5. Agenda sólo aquello que tiene fecha y hora. Seguir leyendo

6. Trabaja según contexto, energía y tiempo disponible. Seguir leyendo

7. Mantén un sistema de archivo eficaz. Seguir leyendo

8. Revisa tus listas de compromisos semanalmente. Seguir leyendo

9. Empieza tu día haciendo sólo lo importante. Seguir leyendo

10. Aplica la regla de los 2 minutos. Seguir leyendo

Encuentra 42 hábitos click aquí.


Si te gustó lo que has leído compárte con sus amigos presionando uno de los botónes al principio de este artículo (FB, Twitter, Google, etc.).
También puedes dejar tus comentarios debajo.
Para más información sobre el tema pueden escribir a mi correo personal: juandtavarezs@gmail.com.

Otras entradas de interés
Volver a lo básico en tiempos de Crisis - Patricio Peker
Los padres, los hijos sus relaciones y conflictos
La realización profesional
Los jefes y la congrucencia - @planemprendedor
Hablar inglés rapido y fácil