Por: Juan
Tavárez
Introducción
El Señor Pérez está muy molesto con la compañía que le acaba
de instalar su sistema de alarmas debido a que tres días después penetraron al
negocio llevando consigo la caja fuerte que guardaba en su oficina. Los vecinos
testificaron que la alama se disparó en la madrugada pero nadie salió porque
siempre se dispara en las noches. Desafortunadamente, la alarma del Sr. Pérez
no está conectada a una central de monitoreo.
El Ingeniero González instaló hace tres meses un sistema de
cámaras que compró en un especial por internet. Su negocio, que no tiene
alarma, fue atracado por unos delincuentes que se dirigieron directamente a la
caja registradora, llevándose las ventas del día. Lamentablemente la resolución
y ubicación de las cámaras no permiten identificar rostros de los atracadores.
La policía no ha podido ayudarle debido a la falta de evidencias.
Con el paso del tiempo los sistemas de seguridad suben en la
escala de prioridades en hogares y negocios de todas dimensiones, esto puede
obedecer a varias razones; dentro de ellas está por supuesto el incremento de
los actos delictivos como robos, atracos y secuestros.
La tecnología ha aportado, igual que en otras áreas, la posibilidad
de conexión prácticamente desde cualquier parte del mundo, mayor velocidad y
por lo tanto mayor capacidad de procesamiento, integración entre los diferentes
aparatos y multifuncionalidad.
Es sin embargo una equivocación pensar que los dispositivos
modernos pueden, por si solos, protegernos y ponernos a salvo. La correcta
identificación de nuestras necesidades nos permitirá escoger la tecnología
adecuada para tales fines en combinación con su correcto uso y mantenimiento.
Los dos casos narrados al principio de este texto son
experiencias que se repiten a diario en nuestros países y con las que alguna
vez hemos tenido que lidiar las empresas de servicio de seguridad.
Trataremos de analizar en unas cuantas líneas este tema y
plantear nuestras recomendaciones partiendo del sentido común y la formación
recibida hasta la fecha.
La necesidad según el
cliente y la visita de ventas
A pesar de que nuestro objetivo es brindar un servicio, hay
que reconocer que el primer contacto con el cliente se maneja como una gestión
de ventas en la que interpretamos lo que el cliente requiere y mostramos las
opciones y precios que ofrece nuestra empresa.
En este momento debemos superar algunas barreras para no
perder de vista el prestigio de la empresa, su vocación de servicio y su misión
de proteger al cliente y sus bienes. Esto es fácil de olvidar al momento de que
el cliente nos presenta otras propuestas (generalmente más económicas), o
cuando intuimos la más leve intención de desestimar nuestra oferta.
La experiencia nos ha demostrado que, en la mayoría de los
casos, es mejor dejar pasar un cliente que vender un producto que no le proteja
de las amenazas reales asociadas a su negocio o propiedad. La prisa puede ser
un factor que nos obligue a hacer una propuesta incompleta que más adelante nos
perjudique de alguna manera a ambos.
Análisis de
vulnerabilidad
Digamos que lo ideal es que revisemos con detenimiento los
puntos vulnerables del lugar. Esto tiene un gran componente de experiencia, sin
embargo, se puede elaborar una lista de chequeo que contenga al menos:
a)
Las entradas, sus tipos y el nivel de
facilidad de violación y acceso desde el exterior. En este punto identificaremos las
puertas principales de entrada y salida, las ventanas y su ubicación con
respecto a zonas de riesgo. Por ejemplo, no es tan vulnerable una ventana que da
al precipicio como una puerta que da a la escalera de emergencias. Por igual,
una puerta de hierro es más segura que una de cristal.
b)
Los puntos que pueden ser reforzados
para impedir o dificultar físicamente el acceso al lugar. Algunos albañiles e ingenieros
civiles diseñan las estructuras pensando sólo en la estética y olvidan la
seguridad, por lo que es nuestro deber identificar estos puntos.
c)
Ubicación de los artículos valiosos
como equipos, documentos y el dinero. Quizás el error más común de los clientes es mantener
objetos de valor en lugares de fácil acceso, así atraeremos a los ladrones como
moscas al pastel y ningún equipo de seguridad podrá protegerlos.
d)
Facilidades eléctricas y de
comunicación. En
caso de que el cliente apruebe nuestra propuesta, necesitaremos energía
eléctrica permanente, teléfono e internet. En caso de faltar alguna de estas
facilidades es necesario advertir al cliente que su inversión puede estar en
peligro y no cumplir su cometido a cabalidad.
Alcance del diseño
Aunque parezca tonto, hay que aclarar que:
·
las
alarmas no agarran a los ladrones, no impiden su entrada al local.
·
las
cámaras fijas no ven hacia atrás y en la mayoría de los casos tampoco hacia los
lados, ven con claridad hasta una distancia máxima que depende del lente.
·
los
grabadores no tienen capacidad infinita, por lo que no encontraremos
probablemente grabaciones del año pasado.
Como estos hay cientos de mitos creados por la ciencia
ficción en las películas y que nos ponen en jaque a la hora de mostrar la
realidad a nuestro cliente.
Por lo tanto debemos agregar a nuestra lista de chequeo:
a)
Las expectativas y necesidades
expresadas por el cliente. Los clientes generalmente no son expertos en seguridad, no conocen todo
lo que hay en el mercado y definitivamente su experiencia se limita a las pocas
veces en que haya tenido contacto con esta tecnología, salvo raras excepciones
por supuesto.
Nosotros llevamos ventaja por mucho
en estos aspectos, pero damos tanto crédito a las opiniones del cliente que
dejamos en sus manos el diseño del sistema. Es curioso que cuando sucede lo
inevitable, el cliente olvida por completo su intervención en esta etapa.
Nuestro deber es asegurarnos de
identificar y documentar lo que el cliente ha dicho que quiere y recomendar lo
que se necesita realmente en base a lo anteriormente dicho y las limitaciones
de los equipos para lograrlo.
b) Los equipos recomendados de acuerdo a las vulnerabilidades ya
identificadas.
Aunque mucha gente recomienda dar al menos dos opciones, a mi me gusta ofrecer
siempre una única solución aceptable y luego modificarla siempre por encima del
mínimo aceptable en base a las limitaciones de presupuesto.
c) Someter a prueba nuestro diseño en base a situaciones hipotéticas y
cubrir los baches con un reforzamiento en la seguridad física.
El servicio post venta
Es quizás actividad más importante de todo el proceso y lo
que nos asegurará futuros y mejores negocios. Es también la más difícil desde
casi cualquier punto de vista pues amerita destinar recursos a áreas que no
generan beneficios de manera instantánea. Se requiere entonces acción en una o
más de las siguientes áreas:
a)
Entrenamiento del cliente. Es casi imposible terminar de
entrenar al cliente pues su tiempo es limitado y además no es su área de
conocimiento por lo que va a necesitar de resúmenes y ayudas visuales que
describan los pasos más importantes de uso en cada caso.
Como este entrenamiento es
prácticamente permanente el primer año, quizás podríamos aprovechar la
tecnología para generar videos o presentaciones que lo guíen paso a paso en la
solución de problemas.
Podríamos tener una sección de FAQ´s (preguntas
más frecuentes) en nuestra página. En fin, nuestra mejor herramienta es un
cliente bien entrenado, esto nos ahorrará mucho combustible y tiempo.
b)
La capacitación permanente del
personal. Todos en
la empresa, hasta la señora del café debe tener algún nivel de conocimiento que
le permita resolver un problema en caso de ser necesario.
Claro que nuestra punta de lanza es
el personal técnico, que debe formarse de manera continua en cada producto que
comercializa la empresa y en las nuevas tecnologías que adquiere.
c)
El monitoreo. El internet y el teléfono nos pueden
mantener en contacto permanente con los sistemas instalados y esto es muy
saludable porque nos asegura: una base de datos del desempeño de nuestro
sistema, la posibilidad de ampliar nuestros negocios con el cliente ante nuevas
necesidades identificadas por nuestro personal, prevención de fallos futuros,
tranquilidad del cliente al saber que estamos permanentemente en contacto con
él.
d) El mantenimiento. En éste están contenidas todas las acciones preventivas y correctivas reveladas
como una necesidad en el monitoreo y es la clave para que el sistema siga
siendo funcional a través del tiempo y cumpla con su función principal:
prevenir pérdidas en las instalaciones del cliente.

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