Por Juan Tavárez
El crédito en términos generales es una herramienta que nos
puede servir para impulsar proyectos personales, familiares o empresariales. El
crédito nos puede sacar de apuros en un momento en el que nos asalta un
imprevisto o cuando alguien más nos ha quedado mal y debemos cumplir con algún
compromiso.
Dentro de estas facilidades de crédito se encuentran las
tarjetas de crédito las cuales son una fuente expedita de recursos para esos
casos en los que no hay efectivo disponible. Sin embargo hay que tener mucho
cuidado al usarlas debido a que los intereses de estos “micro préstamos” son más
altos de lo normal y si no se tiene cuidado la deuda crece y crece más que los
espaguetis Milano.
Todo inicia con una solicitud de tarjeta de crédito, sea por
parte del banco que te llama para ofrecértela o tú que fuiste personalmente a
solicitarla. La pregunta en este momento debe ser, para qué necesito una
tarjeta. Desde mi punto de vista estas son las razones justificadas para adquirir
mi tarjeta de crédito:1.-Seguridad. Gano lo suficiente para cubrir mis gastos, pero no quiero andar con efectivo y puedo usar la tarjeta para hacer mis compras y pagarla a fin de mes con mi sueldo a través de una transferencia por internet.
2.-Compras por internet. Tengo el dinero para comprar algo que necesito por internet, pero, como no puedo pagar en efectivo por la red, utilizo la tarjeta y uso el dinero en efectivo para pagar en el banco.
3.-Negocios de menos de 45 días. Tengo un negocio que me va a asegurar el retorno de la inversión en menos de 45 días y no tengo el efectivo. Uso la tarjeta para hacer el negocio y pago con el dinero que recibo por la venta antes de los 45 días.
Los plazos de pago en las tarjetas de crédito
Este es, después del interés, el aspecto más importante al momento de pagar con tarjeta de crédito.
Los bancos te dan dos fechas importantes: tu fecha de corte y tu fecha límite de pago que es usualmente de 20 a 22 días después de haberse cumplido un mes de la fecha de corte. Si pagas antes de la fecha límite, no tendrás recargos, es decir, no pagarás intereses. Pagarás justo lo que has consumido.
Pero, ¿cómo aprovechar este beneficio?
Muy sencillo, supongamos que tu fecha de corte es el día 15 de cada mes, tu fecha límite será al menos 20 días después del día 15 del mes siguiente, es decir después de un mes de hacer el consumo, tienes 20 días más para pagar. Esto te da 50 días para pagar lo que consumiste.
Pero ¿dónde está la trampa de las tarjetas de crédito entonces?
Precisamente está en el manejo inadecuado de estas fechas. Por ejemplo, el mejor día para consumir es un día después de tu fecha de corte, así tendrás justo los 50 días para pagar; pero, si por el contrario, consumes 15 días después de tu fecha de corte, que en nuestro ejemplo sería es día 30, tendrías sólo 35 días para pagar y así disminuye el tiempo mientras más te alejas de esta importante fecha.
Y todos sabemos que los especiales, los imprevistos, los buenos negocios, los pagos de facturas, etc. no están esperando a nuestra fecha de corte para ser realizados. Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es no usar la tarjeta a menos que sea nuestra última opción en uno de los casos anteriores, o tengamos un manejo al dedillo de estas fechas.
En otras entregas profundizaremos este tema. Esperamos que les sea de provecho.
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Para más información sobre el tema pueden escribir a mi correo personal: juandtavarezs@gmail.com.
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Excelente JD. Esta herramienta es muy util , pero puede convertirse en el peor gancho de nuestras economias!!
ResponderEliminarJSosa
Gracias por la gentileza de tu comentario. ¿Podrías aclarar si te refieres a las tarjetas como herramientas?
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